Con este título el diario El Observador publicó el día 9 de diciembre, un artículo en que trasmite el pedido del temporal e ineficiente presidente de la República en que aparte de pedirnos la responsabilidad que no muestra su gobierno, ante la corrupción, nos amenaza con la mala cosecha que el escuchar y ver el show de Marcelo Tinelli, nos caerá inmisericorde. (quien desee leer el artículo al que me refiero, escriba en su buscador el título de este, mi comentario)
El sumo sacerdote de la chabacanería ha sentenciado: “A veces existen como pactos tácitos colectivos, donde nadie tiene responsabilidad evidente pero todos coparticipan en alguna medida”
¡Por supuesto que Ud. tiene razón, Sr. Presidente “simbólico” y “ornamental” de la República Oriental del Uruguay!
¿Pero por qué no nos dan ustedes, “los padres de la patria” el ejemplo ante la indisimulada corrupción a la que hacen la vista gorda?
¿Qué ha pasado con cuanto juicio o acusaciones de dolo se han perdido en el tiempo y el espacio, o han sido convenientemente archivadas?
Ha dicho: “Voy a ser cruel con esto que voy a decir pero en estas sociedades hay que ser crueles para que el hombre moderno se empiece a mirar un poco en el espejo. Estos son temas que no convocan y la sociedad se juega en estas cosas. Habrá una multitud mirando a (Marcelo) Tinelli esta noche, sin ninguna duda. Vamos a cosechar lo que estamos sembrando”.
¿Olvida “su Excelencia”, que de no ser por esa “tinellización” de nuestra sociedad Ud. no detentaría ese cargo?
¿Acaso olvida que el pueblo eligió al menos capacitado, al más ineficiente, al peor hablado, es decir, al más representativo de esa mayoritaria mediocridad irresponsable, indolente y perezosa que corporativizó al 53 % de la población que vió en Ud. su imagen?
¡PERDÓN! Comprendo que mi comentario, es muy cáustico.
¡Lo que ocurre es que tomé en serio y al pie de la letra el pedido de nuestro “Primer Ciudadano” de un compromiso para no “dejar correr” hechos irregulares sin denunciar nada!
Trataré en consecuencia, de expresarme de la mejor manera posible, para suavizar el enojado comentario que las palabras del Sr. Mujica despertaron en mí.
¡Por supuesto que Ud. tiene razón Sr. Presidente de la República Oriental del Uruguay!
¿Olvida Su Excelencia, que de no ser por esa, hoy denostada por Ud., “tinellización” de nuestra sociedad, Ud. no detentaría ese dignísimo cargo?
¿Acaso cree que el pueblo eligió al más capacitado, al más eficiente, al mejor hablado, o al más representativo de esa mayoritaria mediocridad irresponsable, indolente y perezosa que parece haber corporativizado al 53 % población que vió en Ud. su imagen?
¡Quizá le convenga verse y oírse Ud. mismo frente a un espejo, antes de hablar!