Le retruqué a Kirchner:“Destapá el puente”.Pero EL PAÍS ocultó lo que dije.
Sin comerla ni beberla, el viernes me ligué otra operación periodística destinada a agregar un trazo más a mi retrato del malo de la película. Ahora resulta que a Kirchner, por las de él, se le ocurrió mandar un saludo y dijo que ojalá gane Mujica. En cuanto me enteré, la agarré de sobre pique y declaré más o menos literalmente: “Si Kirchner quiere ayudar, que destape los puentes. Y además le digo que a los candidatos uruguayos los elegimos los uruguayos”.
¿Estuve bien?
Y… si a vos te parece. Pero, decime una cosa ¿Vos actuás por lo que pensás, si es que pensás algo, o actuás para quedar bien con la gente? ¡Algo así como veleta al viento!
Creí que ahí se terminaba la historia, era truco, retruco y vamos a otra cosa.
Eso fue el jueves de tarde. El viernes de mañana EL PAÍS simuló creer que era un hecho importante y le dedicó dos grandes títulos, uno de ellos en primera página. En cualquier lado hubiera sido una nota sobre los dos hechos: lo que dijo Kirchner y lo que dije yo. Pero no en EL PAÍS, donde los títulos y los textos están todos dedicados a la parte de Kirchner y el kirchnerismo y no hay una triste letra sobre mis declaraciones.
Pepe, Pepitín, vos escribís acá lo que le interese a los blancos o colorados, o lo que le dé manija a los tuyos. ¿Recién te enterás que el diario El País es blanco? ¿En qué país te criaste?
¡Qué vivos bárbaros! ¡Qué inteligentes! ¡Qué astuta manera de demoler la candidatura de Mujica! ¡Quién lo va a votar si aquí lo declaramos alcahuete de Kirchner, ídolo de los piqueteros argentinos, beneficiario de terribles apoyos del aparato peronista!
¡No recules viejo, no te entregues ni te bajes los lienzos! Mantenete en tus dichos anteriores, cuando dijiste que le venias a hacer unos mandaditos a los pingüinos de enfrente y te negaste a revelar qué eran esos mandaditos. ¡Secretos en reunión es falta de educación! Y siendo los dos candidatos, a la vez son hombres públicos, por lo tanto es necesaria la mayor transparencia. ¿O no?
Hace años se usaba decir que Uruguay tenía que importar giles porque los vivos se estaban quedando sin mercado. EL PAÍS parece creer que ese proyecto es innecesario, porque los giles abundan entre sus muchos lectores. Se equivocan, sus lectores no se comen estas maniobras descaradas. Sólo se las perdonan porque las páginas de fútbol están buenas.
¿Ves Peppone? Nos estás insultando, porque los que compartimos el pensar de ese diario y no el tuyo, somos también ciudadanos que votamos, y cuando te referís a nosotros de esa manera, no te hacés simpático ni para los frentistas que te elegían por humilde. ¡Ahora dejaste al descubierto tu arrogancia de creerte el único vivo dueño de la verdad. ¡Y lamento mucho recordarte que eso está reñido con la idiosincrasia del oriental, pobre o rico, ilustrado o analfabeto.
Vamos a aclarar:
1. Estoy tan caliente con Kirchner por lo del puente como casi todos los uruguayos con sangre en las venas.
¡Si, en eso de sangre te reconozco que sabés mucho, la viste cuando la hiciste correr de sentenciados inocentes o no! Cuando te autonominaste Juez y Verdugo, usando esa arrogancia de creerte, como lo seguís haciendo, el único vivo!
2. Apoyé sin ninguna ambigüedad la firme postura de Tabaré en el asunto.
¡Seguro que sí! ¡Mentinos que nos gusta! ¿Nos querés convencer o te querés convencer vos mismo? ¡Seguro que por eso volviste restregándote las manos! ¡Claro! ¡Enseguida el Pingüino dio la orden de levantar el piquete! ¡Si ni siquiera te habrás acordado de eso! Ya te has acostumbrado agacharte ante quien nos humilla!
3. Si a EL PAÍS no le gusta mi candidatura, tiene mil maneras de criticarme sin necesidad de engañar a sus lectores.
¿Mil solamente? ¡Vos das para un millón! Date cuenta cuántas habrán si contamos una por cada voto que logres con tus mentidas poses e incomprensibles pero demagógicos dichos!
Esto no es libertad de prensa, es libertinaje. Pero soy de los que opinan que es mejor el libertinaje de prensa que la más mínima restricción a sus derechos. Y lo seguiré pensando, por más que sigan ocurriendo cosas como estas.
Los dueños de El País y lectores que compartimos su opinion, pensamos lo mismo de tu soberbio blog y de la prensa alcahueta que te apoya.
Al fin de cuentas, esta maravilla de Internet nos permite igual hacer oír nuestra voz.
¡Pero no puede poner coherencia en tus disparates escritos, de la misma manera que nadie entiende tus ambiguas alocuciones verbales!
Me dan ganas de hacer como el jugador de fútbol que está caliente, hace un gol y se lo grita a la hinchada contraria. Les gritaría: “¡Viva la explosión del conocimiento!, ¡viva la tecnología de Internet que me permite a mí, pobre chacarero, llegarle a mucha gente y cantarle las cuarenta al diario más poderoso de Uruguay!”.
¡Me parece que se te quemo un fusible o hubo un cortocircuito que hizo esa explosión que parece que sentiste! Yo diría mejor: ¡Viva Internet, que usando la tecnología informática, permite conocer a un tipo que parece pobre chacarero y embolsica más de 120 mil pesos y otro tanto su media naranja por mes o sea que redondean entre los dos, el sueldo de dos ejecutivos yanquis. Más o menos ¡120 mil dólares al año! ¡Y esa es la verdad! ¡Si los gastan, lo donan o lo queman, NO INTERESA, lo hacen porque es de ustedes! ¿ASÍ QUE POBRE CHACARERO?
Y media palabra sobre algunos actores políticos que se subieron al carro y se ruborizaron con lo de Kirchner: deberían recordar que yo no tengo la culpa de que me apoye Kirchner en la interna, así como los otros candidatos no tienen la culpa de que los apoye EL PAÍS.
¡Totalmente de acuerdo!
Entonces, ¿de qué te estás quejando?
Entonces, con esta última declaración tuya, ¿no estás reconociendo que el pueblo uruguayo no quiere ni en retrato a tus amiguitos y socios de enfrente?
¿Verdad que sí, Pepito Patizambo?
¡PERO VOS COMO BUEN CARARROTA LOS APROVECHAS!
¡Dejanos pensar que no nos saldrán gratis esos mandaditos que te encargó y no querés revelar!